viernes, 30 de julio de 2010

Los dos hilos: Análisis de las dos historias

Tesis sobre el cuento
Ricardo Piglia



I


En uno de sus cuadernos de notas, Chejov registró esta anécdota: "Un hombre, en Montecarlo, va al casino, gana un millón, vuelve a casa, se suicida". La forma clásica del cuento está condensada en el núcleo de ese relato futuro y no escrito.


Contra lo previsible y convencional (jugar-perder-suicidarse), la intriga se plantea como una paradoja. La anécdota tiende a desvincular la historia del juego y la historia del suicidio. Esa escisión es clave para definir el carácter doble de la forma del cuento.

Primera tesis: un cuento siempre cuenta dos historias.



II

El cuento clásico (Poe, Quiroga) narra en primer plano la historia 1 (el relato del juego) y construye en secreto la historia 2 (el relato del suicidio). El arte del cuentista consiste en saber cifrar la historia 2 en los intersticios de la historia 1. Un relato visible esconde un relato secreto, narrado de un modo elíptico y fragmentario.
El efecto de sorpresa se produce cuando el final de la historia secreta aparece en la superficie.


III

Cada una de las dos historias se cuenta de un modo distinto. Trabajar con dos historias quiere decir trabajar con dos sistemas diferentes de causalidad. Los mismos acontecimientos entran simultáneamente en dos lógicas narrativas antagónicas. Los elementos esenciales del cuento tienen doble función y son usados de manera distinta en cada una de las dos historias. Los puntos de cruce son el fundamento de la construcción.

IV

En "La muerte y la brújula", al comienzo del relato, un tendero se decide a publicar un libro. Ese libro está ahí porque es imprescindible en el armado de la historia secreta. ¿Cómo hacer para que un gángster como Red Scharlach esté al tanto de las complejas tradiciones judías y sea capaz de tenderle a Lönnrott una trampa mística y filosófica? El autor, Borges, le consigue ese libro para que se instruya. Al mismo tiempo utiliza la historia 1 para disimular esa función: el libro parece estar ahí por contigüidad con el asesinato de Yarmolinsky y responde a una casualidad irónica. "Uno de esos tenderos que han descubierto que cualquier hombre se resigna a comprar cualquier libro publicó una edición popular de la Historia de la secta de Hasidim." Lo que es superfluo en una historia, es básico en la otra. El libro del tendero es un ejemplo (como el volumen de Las mil y una noches en "El Sur", como la cicatriz en "La forma de la espada") de la materia ambigua que hace funcionar la microscópica máquina narrativa de un cuento.


V
El cuento es un relato que encierra un relato secreto.

No se trata de un sentido oculto que dependa de la interpretación: el enigma no es otra cosa que una historia que se cuenta de un modo enigmático. La estrategia del relato está puesta al servicio de esa narración cifrada. ¿Cómo contar una historia mientras se está contando otra? Esa pregunta sintetiza los problemas técnicos del cuento.

Segunda tesis: la historia secreta es la clave de la forma del cuento.

VI
La versión moderna del cuento que viene de Chéjov, Katherine Mansfield, Sherwood Anderson, el Joyce de Dublineses, abandona el final sorpresivo y la estructura cerrada; trabaja la tensión entre las dos historias sin resolverla nunca. La historia secreta se cuenta de un modo cada vez más elusivo. El cuento clásico a lo Poe contaba una historia anunciando que había otra; el cuento moderno cuenta dos historias como si fueran una sola.
La teoría del iceberg de Hemingway es la primera síntesis de ese proceso de transformación: lo más importante nunca se cuenta. La historia secreta se construye con lo no dicho, con el sobreentendido y la alusión.

VII
"El gran río de los dos corazones", uno de los relatos fundamentales de Hemingway, cifra hasta tal punto la historia 2 (los efectos de la guerra en Nick Adams), que el cuento parece la descripción trivial de una excursión de pesca. Hemingway pone toda su pericia en la narración hermética de la historia secreta. Usa con tal maestría el arte de la elipsis que logra que se note la ausencia de otro relato.

¿Qué hubiera hecho Hemingway con la anécdota de Chejov? Narrar con detalles precisos la partida y el ambiente donde se desarrolla el juego, y la técnica que usa el jugador para apostar, y el tipo de bebida que toma. No decir nunca que ese hombre se va a suicidar, pero escribir el cuento como si el lector ya lo supiera.

VIII
Kafka cuenta con claridad y sencillez la historia secreta y narra sigilosamente la historia visible hasta convertirla en algo enigmático y oscuro. Esa inversión funda lo "kafkiano".

La historia del suicidio en la anécdota de Chejov sería narrada por Kafka en primer plano y con toda naturalidad. Lo terrible estaría centrado en la partida, narrada de un modo elíptico y amenazador.

IX
Para Borges, la historia 1 es un género y la historia 2 es siempre la misma. Para atenuar o disimular la monotonía de esta historia secreta, Borges recurre a las variantes narrativas que le ofrecen los géneros. Todos los cuentos de Borges están construidos con ese procedimiento.

La historia visible, el cuento, en la anécdota de Chejov, sería contada por Borges según los estereotipos (levemente parodiados) de una tradición o de un género. Una partida de taba entre gauchos perseguidos (digamos) en los fondos de un almacén, en la llanura entrerriana, contada por un viejo soldado de la caballería de Urquiza, amigo de Hilario Ascasubi. El relato del suicidio sería una historia construida con la duplicidad y la condensación de la vida de un hombre en una escena o acto único que define su destino.

X
La variante fundamental que introdujo Borges en la historia del cuento consistió en hacer de la construcción cifrada de la historia 2 el tema del relato. Borges narra las maniobras de alguien que construye perversamente una trama secreta con los materiales de una historia visible. En "La muerte y la brújula", la historia 2 es una construcción deliberada de Scharlach. Lo mismo ocurre con Azevedo Bandeira en "El muerto", con Nolam en "Tema del traidor y del héroe".

Borges (como Poe, como Kafka) sabía transformar en anécdota los problemas de la forma de narrar.

XI

El cuento se construye para hacer aparecer artificialmente algo que estaba oculto. Reproduce la búsqueda siempre renovada de una experiencia única que nos permita ver, bajo la superficie opaca de la vida, una verdad secreta. "La visión instantánea que nos hace descubrir lo desconocido, no en una lejana tierra incógnita, sino en el corazón mismo de lo inmediato", decía Rimbaud.

Esa iluminación profana se ha convertido en la forma del cuento.

sábado, 24 de julio de 2010

Consejos de expertos para la escritura de relatos


Algunos relatos consiguen dejar una impresión persistente en los lectores mucho después de haber cerrado el libro. Otros dejan a los lectores con la sensación de que se han perdido algo. Pero ¿Cómo conseguir el equilibrio entre escribir un relato efectivo y memorable y crear una prosa sin motivos?
Para que tus relatos sean más efectivos, intenta mantener estos pasos en tu mente:

Tema
Establece SIEMPRE un tema claro antes de escribir. ¿De qué trata la historia? Esto no es la línea argumental, la secuencia de acontecimientos ni las acciones de los personajes sino el mensaje subyacente que quieres dejar claro más allá de las palabras. Defínelo bien con una sola frase. Ten claro el tema y la historia tendrá más resonancia en las mentes de tus lectores. También hará que no te apartes de él con digresiones que dispersen la atención.

Instantánea
Un relato efectivo cubre una historia en muy poco tiempo. Piensa en él como una instantánea de un momento particular en la vida de la historia. Claro que el personaje tiene una historia y posiblemente tendrá consecuencias a la hora de afrontar el desenlace. Pero para este relato sólo importa la explicación del acontecimiento. Y esta explicación debería ser la ilustración del tema subyacente en tu historia.

¡Bang!
Empieza tu historia con un conflicto. Lanza a tu héroe al meollo del relato. Empieza con acción. Atrapa al lector en la historia empezando en mitad de algo importante. Olvídate del escenario, del malo que puso a tu héroe en el conflicto, o de la razón por la que tu protagonista tiene los pies colgando por encima del acantilado. Habrá tiempo para comentar estos detalles durante la historia. Concéntrate en forzar a tus lectores a preguntarse cómo ha llegado a esta situación. Un lector que se pregunta, es un lector que continuará leyendo hasta llegar al final.

Personajes
No cargues tu relato con demasiados personajes. Cada nuevo personaje que introduzcas traerá una nueva dimensión a la historia pero también puede añadir una longitud innecesaria. Demasiadas dimensiones (o direcciones) dispersan el tema. Utiliza únicamente los personajes suficientes para ilustrar el tema.

Descripción
El espacio suele estar muy limitado en los relatos. Cada palabra es importante. Corrige tu borrador cuidadosamente y quita cualquier palabra o frase que no incida en la historia o en su acción. QUITA TODO LO QUE SOBRA. Intenta encontrar maneras más compactas de decir lo que quieres decir. Bucea en el diccionario para encontrar las palabras que transmitan lo que realmente quieres decir. Encontrar una simple palabra con fuerza puede ser mucho más efectivo que un párrafo entero.

Foco
Las mejores historias son las que enfocan un tema concreto. La historia, los detalles externos, los entornos, los otros personajes, todos son detalles ajenos que deben caer en el olvido mientras te centras en el tema principal de la historia. La digresión puede ser tentadora pero cuanto más concentres el foco de la historia, más se lanzará el lector hacia el acontecimiento que has creado.

Tergiversa
Sorprende a tus lectores. Añade una pequeña vuelta al final de tu historia que les deje preguntándose sobre el protagonista una vez la historia acabe. Evita los finales predecibles, por muy finales-sorpresa que los creas, y haz que los editores recuerden tu estilo.
Desenlace
Estos dos últimos apartados van unidos. En el desenlace: no dejes a tus lectores en la oscuridad al final de la historia. Asegúrate de que la conclusión es satisfactoria pero no demasiado predecible. Los lectores necesitan finalizar la lectura con un sentimiento de resonancia, de eco, de que saben lo que le sucederá al personaje una vez escribas tu última palabra. Deja un imperdurable eco del mismo.
Si puedes incorporar estas técnicas en una historia compacta y centrada, puede que hayas creado un relato memorable que persista en la mente de tu editor y tus lectores mucho tiempo después de haber acabado la lectura.

16 consejos Borgeanos

En literatura es preciso evitar:
1. Las interpretaciones demasiado inconformistas de obras o de personajes famosos. Por ejemplo, describir la misoginia de Don Juan, etc.
2. Las parejas de personajes groseramente disímiles o contradictorios, como por ejemplo Don Quijote y Sancho Panza, Sherlock Holmes y Watson.
3. La costumbre de caracterizar a los personajes por sus manías, como hace, por ejemplo, Dickens.
4. En el desarrollo de la trama, el recurso a juegos extravagantes con el tiempo o con el espacio, como hacen Faulkner, Borges y Bioy Casares.
5. En las poesías, situaciones o personajes con los que pueda identificarse el lector.
6. Los personajes susceptibles de convertirse en mitos.
7. Las frases, las escenas intencionadamente ligadas a determinado lugar o a determinada época; o sea, el ambiente local.
8. La enumeración caótica.
9. Las metáforas en general, y en particular las metáforas visuales. Más concretamente aún, las metáforas agrícolas, navales o bancarias. Ejemplo absolutamente desaconsejable: Proust.
10. El antropomorfismo.
11. La confección de novelas cuya trama argumental recuerde la de otro libro. Por ejemplo, el Ulysses de Joyce y la Odisea de Homero.
12. Escribir libros que parezcan menús, álbumes, itinerarios o conciertos.
13. Todo aquello que pueda ser ilustrado. Todo lo que pueda sugerir la idea de ser convertido en una película.
14. En los ensayos críticos, toda referencia histórica o biográfica. Evitar siempre las alusiones a la personalidad o a la vida privada de los autores estudiados. Sobre todo, evitar el psicoanálisis.
15. Las escenas domésticas en las novelas policíacas; las escenas dramáticas en los diálogos filosóficos. Y, en fin:
16. Evitar la vanidad, la modestia, la pederastia, la ausencia de pederastia, el suicidio.